Bajo de la loma

Bajo de la loma con una alegría innecesaria. Ay Ismaelito qué podrás aportar al espectáculo.  Un niño de ojos luengos. Reserva, moderación,  e incluso aversion a manifestar las emociones, a pecar de inmodestia. Una ramita cruje, crac, un niño abre los brazos con la candidez de un ser enfermizo y de tener una especie de miedo a la existencia. La alegría no debe pertenecer a estos llanos. Tiene que estar mas adentro del iris.

La loma espera. Observando al mundo que empuja. Estiro el cuello, adiós loma. Una ramita cruje. Que podrás decir que alegre a los vecinos. Crac. Ay Ismaelito, mira a esa loma, la risa que rueda loma abajo. Realmente no hay necesidad de esforzar tanto los ojos.

Comentarios

Entradas populares